Estamos muy preocupados por la decisión de Empresas Iansa de no continuar con la contratación de hectáreas para producir remolacha en el país. Este cultivo, que llegó a superar las 60 mil hectáreas en Chile, hoy arriesga su fin, afectando seriamente las oportunidades a más de 250 productores y cerca de 7.000 hectáreas, que se trabajan con los más altos estándares de calidad y productividad. Chile se había convertido en el país con los mayores rendimientos por hectárea de remolacha a nivel mundial, es decir una producción altamente competitiva y sustentable.
Hacemos un llamado urgente, a la empresa y al gobierno, para que, junto a los agricultores afectados, puedan evaluar alternativas que permitan extender la producción al menos parcialmente. Si ello no es posible, es indispensable avanzar en un plan de transición real y oportuno para los agricultores, porque el país no puede perder un cultivo tradicional emblemático sin una salida responsable y los agricultores deben tener espacio y oportunidades para desarrollar nuevos cultivos, utilizando la alta tecnología y capacidad que tienen.
Esta situación se da, además, en un momento especialmente complejo para el agro, donde otros cultivos tradicionales también enfrentan serias incertidumbres y dificultades de rentabilidad, por el alza de costos de producción y los bajos precios internacionales.
Antonio Walker Prieto
Presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura SNA
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